El Dr. Carlos Laria, director en España del Departamento de Oftalmología Pediátrica y Estrabismos de Clínica Baviera, ha publicado en la Revista Argentina de Oftalmología Infantil (RAOI) unas interesantes reflexiones sobre el manejo del estrabismo durante la pandemia y los problemas que ha generado la dificultad de acceso a los servicios sanitarios.

El Dr. Laria nos recuerda los siguientes aspectos:

1 Los niños deben mantener controles oftalmológicos estrictos y periódicos durante su desarrollo

2 Cualquier alteración en estos procesos debe ser diagnosticada y tratada por un médico

3 Recurrir solo a los tratamientos que han sido científicamente validados bajo la indicación personalizada de nuestro especialista

Extractos de su artículo:

“El tratamiento fundamental que ha demostrado sobradamente su eficacia en la recuperación del ojo vago ha sido la oclusión mediante el conocido parche ocular.”

“El empleo de filtros penalizadores han supuesto una alternativa: la base de este tratamiento recae en el principio básico para recuperar un ojo vago: la ejercitación de este tras ponerlo en disposición de ver (su corrección óptica adecuada o la eliminación de factores deprivativos).”

“Para recuperar una ambliopía [ojo vago] debemos ejercitar el ojo vago tras la prescripción de su corrección óptica adecuada y esto puede hacerse por distintos métodos, algunos de ellos con fundamento monocular [1 solo ojo] y otros aprovechando la binocularidad, pero para ello será esencial que personalicemos cada caso.”

“Nos estamos encontrando en la consulta pacientes cuya graduación subjetiva sin cicloplejía [sin dilatar la pupila en consulta] aparenta una [falsa] miopía que se ha ido magnificando y que en ocasiones viene acrecentada por cefaleas frecuentes. [La causa] de estos procesos probablemente ha sido el aumento de demanda acomodativa por el abuso de dispositivos que requieren visión próxima, lo cual ha producido un espasmo del sistema acomodativo, que incluso en ocasiones ha llevado emparejada la aparición de estrabismos.”

“En los últimos años hemos visto surgir multitud de pseudoterapias en muchos países, las cuales hay que tener especial cuidado puesto que carecen de validez científica: fototerapia Syntonic, el yoga ocular y muchos de los procedimientos que utiliza la denominada optometría comportamental, etc.”